Décimo Tercer día de 21 «EL PERDÓN»

«Tus actos son tus monumentos… en lugar de estar hechas de piedra, las cosas que hacemos están hechas de recuerdos que la gente tiene de ti. «
Del libro La lección de August de R.J. Palacio.

Mis actos son mis Monumentos, lugares llamados Templos, lugares que habitan en y en ti y en nosotros, donde se encuentra lo sagrado de y lo sagrado de ti en cada circunstancia o en cada momento.

Con mis actos, puedo construir inmensos Templos, grandes Monumentos que se guarden en el tiempo, que se alojen en el corazón de cada persona que los visite, en cada persona que logre un encuentro con ellos, con mis Monumentos, con mis actos, conmigo.

Ellos hablan de todo el tiempo, de la intensidad de mis emociones, de la calidad de mis pensamientos, del tiempo dedicado, del AMOR albergado, de mí, de toda yo, de mi yo, de mi parte sagrada, y por tanto del AMOR y también mi EGO.

Con mis actos, puedo construir inmensos Templos, grandes Monumentos que se queden en el olvido de la maravilla, construyendo rencores, odios, llantos, penas y duelos, albergando oscuridad en cada visita, en cada encuentro, construyendo un lugar de destrucción, de involución, de separación, de indignación, expresando, en cada uno de mis actos expuestos, menos AMOR y más EGO, siendo así un lugar de auténtica penuria y donde seguramente el victimismo y la víctima que habita en tenga la oportunidad de salir y crecer con ellos.

Con mis actos, puedo construir inmensos Templos, grandes Monumentos… dependerá de lo que quiera observar una vez hechos, dependerá de lo que quiera dejar una vez haya muerto… dependerá de como viva cada una de mis experiencias, desde el lugar dónde fabricaré mi intención, colocando así mis sentimientos y construyendo. Dependerá de todo el tiempo, dependerá de mis aportes, de mis «haceres», de cuales serán mis conciertos.

En la fábrica de materiales, donde se halla todo lo necesario para construir mis actos, mis Monumentos, no quiero adquirir material que pueda llegar a convertir esos inmensos Templos y grandes Monumentos en lugares sombríos, tristes y siniestros, lugares llenos de JUICIOS y JUICIOS y más JUICIOS, que reconviertan mis actos en inmensos Templos, en grandes Monumentos donde sólo habitará mi EGO, lugares que se quedarán en el olvido de la maravilla y donde sólo vivirá el hostil recuerdo.

Quiero que mis actos sean inmensos Templos, grandes Monumentos construidos con materiales hechos de risa, sonrisa, alegría, motivación, respeto, entusiasmo, escucha, gozo, placer, encuentro, dicha, satisfacción, fortuna, abundancia, paz, tranquilidad, regalo, tesoro, vida, cariño, amistad, pasión, AMOR… quiero que mis actos sean inmensos Templos, grandes Monumentos de grandes cantidades de ese material inagotable e indestructible llamado AMOR, que cuanto más se utiliza, más se engrandece y más perdura en el tiempo. Y esa…. es mi elección.

Hoy, «DÉJATE EN PAZ», deja de machacarte y celébrate.

Hoy, deja a un lado la crítica , perdona tus pensamientos y «déjate el paz».

Hoy, por cada pensamiento negativo, busca un agradecimiento de ese escenario. Por cada queja, busca un agradecimiento de la experiencia. Por cada juicio, busca un agradecimiento de esa mirada y «celébrate».

Maku Sirera

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